Comisión Feudal


Esta es la definición de feudo: contrato por el cual los soberanos y los grandes señores concedían en la Edad Media tierras o rentas en usufructo, obligándose quien las recibía a guardar fidelidad de vasallo al donante, prestarle el servicio militar y acudir a las asambleas políticas y judiciales que el señor convocaba.

Bueno, pues el sindicato de la CFE -y en general la 4T- funciona como un sistema de feudos medievales a los que, con la venia del Gran Señor de Palacio, les conceden beneficios a cambio de fidelidad, apoyos políticos o servicios militares, como es el caso de los partidos políticos afines, de sus diputados y senadores, o del Ejército mexicano.

En el caso de la CFE y la propuesta de reforma eléctrica que envió el Presidente al Congreso, el objetivo no es beneficiar a los consumidores domésticos y mucho menos a los negocios y a las industrias, sino simplemente aumentar los ingresos del Estado, creando un costoso, retrógrada y contaminante monopolio que hará que todas las pérdidas e ineficiencias de la CFE las paguemos todos.

Tan sólo en el primer semestre de este año, la CFE reportó pérdidas por 14 mil millones de pesos, a pesar de haber aumentado 20 por ciento las tarifas domésticas de alto consumo (DAC). Al respecto, la encargada de la sección del programa de televisión matutino de la 4T llamada "Quién es Quién en las Mentiras", para defender lo indefendible dijo que "el dato no es falso... pero se exagera". Un dato cierto no puede ser una exageración. Si las tarifas subieron un 20, subieron un 20. Ni más ni menos.

Los analistas especializados coinciden en que la propuesta de reforma eléctrica no sólo crearía un mercado eléctrico más costoso, sino que aumentaría la necesidad de subsidios e impediría el progreso del país hacia el logro de objetivos de energía limpia.

Pero al gobierno actual no le importa el progreso, ni el medio ambiente, ni la competitividad del sector comercial e industrial del país, para el cual el consumo eléctrico es uno de los costos operativos más elevados. Tampoco le parece relevante que empresas privadas sean capaces de ofrecer electricidad no contaminante con tarifas mucho más bajas, y que en algunos casos llegan a ser hasta 40 por ciento más baratas que las de CFE.

A esta "empresa de clase mundial", como se autonombra, no le interesa competir lealmente en el mercado eléctrico ni hacer esfuerzos para reducir costos y eficientar su operación. Prueba de ello es el gasto en pensiones de la CFE que, durante la presente administración, se ha triplicado (y no exagero).

Antes de la 4T, la edad de jubilación en la CFE era de 65 años con 30 años de servicio, hoy es de solo ¡55 años! con 25 años de servicio, lo que significó un gasto adicional de 84 mil 889 millones de pesos. Y en cuanto a resultados, en el 2020, y luego de cuatro años consecutivos de utilidades, registró una pérdida neta de 85 mil 995 millones. Vaya clase mundial.

¿Por qué tanto despilfarro? Primero, porque el dinero no es suyo y, segundo, porque el soberano Bartlett le ofreció al feudo sindical reducir la edad de jubilación a cambio de que dejaran de tener injerencia en la toma de decisiones que corresponden al órgano de gobierno de la CFE. ¿Cómo llamarle a esto si no corrupción al más alto nivel?

Si el objetivo real de la 4T es, por un lado, beneficiar a la población con productos y servicios de mejor calidad y a mejores precios, y por otro, hacerse de más ingresos, la lógica sana y sostenible no es la de estatizar o controlar todo, sino la de impulsar la proliferación y crecimiento de los negocios y empresas privadas (aumentar el tamaño del pastel) y desincentivar la economía informal para crecer la base tributaria.

Pero no. Prefieren deteriorar o confiscar las actividades económicas privadas más rentables, para así, según ellos, reducir desigualdades, pero lo único que están haciendo es quitarle a los que tienen para dar migajas a los que menos tienen.

De continuar esta lógica monopólica y antiempresarial, será sólo cuestión de tiempo la quiebra de miles de empresas y el desabasto de todos los insumos cuya producción se vuelva incosteable, tal y como ha ocurrido en regímenes populistas y caudillistas como el cubano o el venezolano, que lo único que han logrado es la pauperización de sus pueblos.

"Los pobres no se harán ricos
haciendo a los ricos pobres".

Yo