Mujer Universo

Mujer Universo

Hace varios años escribí en este mismo espacio un artículo acerca de los concursos de belleza, concretamente de Miss Universo.

Decía entonces, y lo sigo pensando, que para mí la desaparición de estos concursos es la "crónica de una muerte anunciada": no es si desaparecerán o no, sino cuándo.

Y nada tiene que ver esta opinión con la polémica surgida en el concurso Miss Universo 2025, debido a un presunto "arreglo" en el proceso de selección de la ganadora, la mexicana Fátima Bosch, cuando uno de los (ex) jueces, Omar Harfouch, denunció que Raúl Rocha Cantú, presidente y copropietario de Miss Universo, le pidió votar a favor de la mexicana porque beneficiaría los negocios que tiene con su padre (Bernardo Bosch), quien además de ser un alto directivo de Pemex, está fuertemente ligado al partido de Morena.

Obviamente Rocha -sobre quien se giró una orden de aprehensión por presuntos delitos de narcotráfico, tráfico de armas y de combustible (huachicol) y ahora será testigo colaborador de la FGR- ha negado cualquier manipulación y ha defendido la transparencia del concurso, sin embargo, el prestigio, la credibilidad del certamen y la legitimidad del título de Fátima están ya seriamente afectados.

Pero a lo que hoy nuevamente me quiero referir no es a esta trama de corrupción, sino a la pertinencia de que sigan existiendo este tipo de concursos que, en mi opinión, "cosifican" a las mujeres.

A partir de 2023, en un intento por incorporar a los criterios de selección de ganadoras valores de empoderamiento, inteligencia y compromiso social, es decir, su "valía integral", los requisitos para participar en Miss Universo cambiaron, eliminando algunos requerimientos sexistas y retrógradas.

Antes las candidatas debían tener una edad de entre 18 y 27 años, hoy no hay edad máxima; antes debían ser solteras y sin hijos; hoy pueden participar mujeres casadas, divorciadas, viudas e incluso con hijos o embarazadas. Y en cuanto a los requisitos físicos que antes había y que se basaban en estereotipos que buscaban figuras con proporciones consideradas "perfectas", típicamente 90-60-90 para pecho, cintura y cadera, y una estatura mínima de 1.73 metros, hoy no hay medidas específicas obligatorias en cuanto a estatura o peso, pero se valoran características completamente subjetivas, como "belleza facial armónica", "figura saludable y buena presencia", a juicio, supongo, de los jueces y organizadores del certamen.

Suena terrible lo que voy a decir, pero estos criterios de selección son parecidos a las características morfológicas y de temperamento utilizadas para definir la raza de los animales y ganar concursos de... caballos.

La "valía integral" de una mujer no se mide haciéndola desfilar en traje de baño, ni respondiendo bajo presión, en unos cuantos segundos, preguntas acerca de temas controvertidos, envueltas además en atuendos estrafalarios que intentan mostrar todas las tradiciones y parafernalia de su lugar de origen.

Por más que se intente reconocer la inteligencia, habilidades comunicativas y "carisma" de las concursantes, al tratarse de un concurso de belleza, es obvio que la principal medida de éxito será siempre el aspecto físico, y no sus cualidades como personas y agentes plenos de su destino y capacidades.

Repito lo que antes escribí al respecto: si lo que se busca es reconocer y premiar la valía de una mujer, lo primero que tendrían que hacer es cambiar el nombre del certamen a Mujer Universo y resignificarlo para que no sea una pasarela de cuerpos, sino de historias ejemplares de liderazgo, de responsabilidad y ética, de impacto social y empoderamiento, como muchos otros premios que existen y que celebran a mujeres que inspiran, iluminan al mundo y generan cambios significativos en distintos ámbitos.

Si así fuera, la próxima Mujer Universo bien podría ser una de las tantas mujeres que logran salir adelante luego de una vida de abusos con las que tal vez pierden su sonrisa y "armonía facial", pero se ganan la armonía del alma.
 
APOSTILLA
 
Al margen de todo, le reconozco a Fátima Bosch la valentía mostrada al enfrentar al directivo de Miss Universo que la vapuleó. No sé si eso sea suficiente para ser considerada "Mujer Universo", pero sin duda la prueba de dignidad y empoderamiento la pasó con honores.
 
"El valor de una persona es lo que queda luego de quitarle todo su dinero, atributos físicos y adornos".

Yo