'Nueva' Escuela Mexicana

'Nueva' Escuela Mexicana

La reciente destitución de Marx Arriaga como director de Materiales Educativos de la SEP vuelve a poner sobre la mesa el debate del importantísimo y no sé por qué ya casi olvidado asunto de la calidad de la educación pública en México y, en particular, de los desacreditados libros de texto gratuitos de la llamada Nueva Escuela Mexicana (NEM), que fueron diseñados por este personaje, quien ha sido un abierto promotor de la "lucha de clases", afín a movimientos de izquierdas radicales, habiendo inclusive invitado a participar en el rediseño de los materiales educativos a ex colaboradores de Nicolás Maduro.

Para darse cuenta de la enorme carga ideológica que el ahora ex director trae consigo, basta ver lo que dijo en julio de 2021: "Leer por goce es un acto de consumo capitalista", afirmando que, "quienes leen por diversión son personas 'automatizadas' por el mercado, y que la lectura debe ser, ante todo, una acción emancipadora".

Los libros de texto han recibido severas críticas no solo por la presencia de errores ortográficos, datos históricos incorrectos, imprecisiones y una marcada reducción de contenido matemático, sino por contenidos calificados como retrógradas y de adoctrinamiento y propaganda política de izquierdas radicales.

Los libros incorporan explícitamente la llamada "pedagogía del oprimido" de Paulo Freire, con preguntas como "¿soy opresor u oprimido?, ¿existen clases sociales que dividen a la sociedad en dominadores y dominados?".

Además ponen los "saberes ancestrales" indígenas por encima del método científico, lo cual obviamente es considerado retrógrado, ya que estos "saberes" (transmitidos oralmente) se basan en cosmovisiones culturales y observaciones intuitivas, sin pruebas estadísticas, experimentación controlada ni análisis cuantitativo, a diferencia del método científico, que se basa en evidencias y experimentación controlada.

En suma, se trata de un material educativo anclado en el pasado y que propone una visión maniquea del mundo: opresores capitalistas contra héroes revolucionarios.

Quisiera pensar que la decisión de destituir a Arriaga, y la designación de la nueva directora de Materiales Educativos de la SEP, Nadia López García -cuyas credenciales académicas y profesionales muestran una capacidad e idoneidad para ocupar el cargo- se deben a la intención de corregir y modificar los libros de texto, incluyendo las partes que la propia SEP ha calificado como no pertinentes, no claras, sin sentido, no didácticas, no representativas, confusas, incompletas, repetitivas, etcétera.

Quisiera pensar también que la nueva directora, con sus conocimientos pedagógicos, priorizará contenidos educativos que fomenten el pensamiento crítico y la innovación, sobre lealtades e intereses de un movimiento político y que podrían derivar en la ideologización de las futuras generaciones.

Pero parece que no será así. A pesar de las críticas, la presidenta Sheinbaum dijo que "los libros de texto no van a cambiar, porque la Nueva Escuela Mexicana es parte de la Transformación que estamos viviendo", y que solo le van a agregar algo: las mujeres en la historia. Y está bien que las agreguen, pero el problema no es esa omisión, sino la visión general, el contenido y enfoque de la educación pública de cara al siglo 21.

Al final, lo que importa es qué les enseñarán a los niños en las escuelas públicas: un compendio de ideologías comunistoides y saberes ancestrales que los dejará rezagados, o un programa sólido que prepare a las futuras generaciones para enfrentar y competir en el mundo moderno y globalizado.

Espero equivocarme, pero todo parece indicar que será lo primero y, si nada cambia, lo único que producirá la "Nueva" Escuela Mexicana (que de nueva solo tiene a su recién nombrada directora) será una masa de resentidos sociales incapaces de pensar y salir adelante por sí mismos, y su rezago y pobreza sistémica seguirán siendo culpa de los ricos, de los empresarios y de la ciencia y tecnología que solo sirve a intereses neoliberales.

Ojalá y detrás de la destitución de Arriaga haya una intención real de mejora a la calidad de la educación pública y que el gobierno de la 4T no vea a la niñez mexicana como botín electoral futuro, sino como piedra angular del progreso nacional. Ojalá.

"El populismo es un placebo para la enfermedad de la ignorancia".
Yo