Desubicados

Una persona "desubicada" es alguien que se engaña a sí misma, no reconoce quién es, dónde se encuentra o la situación que enfrenta. Pedirle a alguien que se "ubique" es un llamado a la prudencia, a conocer límites, a "poner los pies en la tierra" y evitar exagerar la importancia personal o la influencia que se tiene.
Esta reflexión viene a propósito de la carta que Andrés Manuel ("Andy") López Beltrán dirigió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que según informó, le revocaron su visa, calificando la medida de "politiquera y hitleriana", responsabilizando por ello al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau, y por si fuera poco, recomendándole al propio presidente Trump que los destituya.
Pero "ubicarse" requiere cierta inteligencia, cultura y sensibilidad para interpretar correctamente los hechos, comprender los contextos y advertir la proporción y consecuencias de los propios actos.
No basta con saber quién cree uno que es; también es necesario saber frente a quién se está.
El problema de la carta de "Andy" no es que reclame una decisión que considera injusta. Todo individuo tiene derecho a cuestionar una medida que le afecta y a defender su reputación. Lo cuestionable es la forma y la desproporción del reclamo: en este caso, intentar convertir un asunto migratorio personal en un conflicto de Estado.
La carta -que nunca debió escribirse- proyecta además una percepción inflada de su propia relevancia. Sabemos el nombre y apodo de esta persona, no por sus méritos, sino solo porque es el hijo del ex presidente AMLO, lo cual no lo convierte automáticamente en interlocutor de igual rango que el presidente de Estados Unidos, ni transforma su problema migratorio en un asunto de Estado.
¿Quien es "Andy" como para que la revocación de su visa constituya, por sí misma, una injerencia política o afrenta a la soberanía nacional?
Estados Unidos le retiró la visa a una persona, no a la presidenta de la República, no al Estado mexicano.
Así lo aclaró la embajada de Estados Unidos después de conocerse el caso: "Las visas estadounidenses son un privilegio y no un derecho, y pueden ser canceladas cuando existan razones para hacerlo, independientemente de quién sea el titular".
Entre las razones más frecuentes para la cancelación de una visa están: haber sido arrestado o condenado por delitos, exceder el tiempo autorizado de estancia, usar la visa para fines distintos a los aprobados (Ej: trabajar con visa de turista), proporcionar información falsa o representar un riesgo para la seguridad pública o nacional.
En todo caso, lo único importante detrás de este asunto sería conocer las razones, "por qué" el gobierno americano le retiró su permiso de entrada, lo cual obviamente no puede ser por nada bueno. En la práctica, la revocación de una visa significa que la presencia de la persona es, simplemente, indeseable.
Si López Beltrán considera injusta la decisión, tiene derecho a cuestionarla y a solicitar explicaciones, pero eso solo tiene cabida por los canales o mecanismos legales correspondientes, no mediante una carta abierta publicada en una red social, lo cual sirve solo para un evidente propósito: presentarse como víctima y curarse en salud ante la eventual divulgación de los motivos que llevaron al gobierno estadounidense a tomar esa decisión.
El manejo personal de este caso revela ínfulas de grandeza familiar: así como el padre ve a su movimiento político como la Cuarta Transformación del país -equiparable, según él, a la Independencia, la Guerra de Reforma y la Revolución Mexicana-, el hijo ve la nimiedad de su visa cancelada como un asunto de Estado, debido al "peso" que le da a su apellido y que parece ser su único capital político.
Lo preocupante de este episodio es la facilidad con la que se confunden intereses particulares con el interés nacional, y cómo esa confusión alcanza niveles pueriles.
¡Ubíquense, por favor! El apellido López Obrador pertenece a una familia cuya reputación es, cuando menos, cuestionable; México, en cambio, pertenece a todos los mexicanos.
"El mundo peligra cuando la soberbia y la ignorancia llegan al poder".
Yo